Cada integrante de nuestra generación tiene una historia que compartir. A través de entrevistas grabadas en video, recuperaremos los recuerdos de nuestros orígenes, la vida universitaria, el ejercicio profesional y la familia. Estas voces formarán una memoria colectiva para compartir con nuestros compañeros y las nuevas generaciones.
Ing. Gregorio Vázquez Guerra
23 de enero, 1927, El Paso, TX - Guadalajara, Jal. 6 de febrero de 2021.
Adolfo Gregorio Vázquez Guerra fue ingeniero químico egresado de la Universidad de Guadalajara en 1952. Director de empresas, maestro de tiempo completo, decano en el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingeniería, líder de opinión, columnista y escritor de obras sobre tecnología de procesos químicos, ética profesional y superación personal.
Primeros años.
Fue el segundo de siete hijos de la familia formada por don Pedro Vázquez Cisneros y doña Consuelo Guerra Izquierdo. Don Pedro fue abogado de profesión, periodista por vocación, y propietario editor del semanario "Época" que tuvo que exiliarse en 1926 al ser perseguido por sus opiniones durante el conflicto religioso que devino en la guerra cristera. Don Pedro se exilió en El Paso, TX., donde nació Adolfo Gregorio, aunque fue registrado como mexicano por nacimiento. Después de los llamados arreglos entre el gobierno de Calles y la Iglesia Católica, la familia regresó brevemente a Guadalajara, en condiciones de semiclandestinidad, por ello ante las condiciones prevalecientes de inseguridad para los jefes cristeros y los líderes de opinión críticos del gobierno, viajó primero a la Ciudad de México y posteriormente a San José de Costa Rica de donde regresó definitivamente a Guadalajara en 1938 cuando Gregorio tenía once años de edad.
Formación Profesional.
El ingeniero Vázquez estudió la preparatoria en el Instituto de Ciencias y se inscribió a la carrera de Ingeniería Química para el curso 1947-1948 junto con 37 compañeros más. La sede de la Facultad de Ciencias Químicas en ese entonces se localizaba en el cruce de las calles Juárez y Tolsá (hoy Enrique Díaz de León) aunque para 1950 cambió de localidad para instalarse en el recién inaugurado Instituto Tecnológico de Guadalajara, actual CUCEI, sobre el Boulevard a Tlaquepaque. Egresó en 1952 y aunque mantenía relaciones cordiales con todos sus compañeros, su grupo íntimo de amigos lo conformaron Luis Guízar Ruiz, Agustín Levy Villegas y Manuel Villaseñor quienes encabezaron siendo estudiantes a la Sociedad Científica de la Ingeniería Química, que se extendió a otras universidades no solo de México sino también en los Estados Unidos. Tal fue la resonancia de esta sociedad que recibieron una carta de felicitación del mismísimo Albert Einstein desde la Universidad de Princeton. "Que no se apague su espíritu de búsqueda del conocimiento." terminaba la misiva.
Trayectoria Profesional
Inició su carrera profesional en Celanese Mexicana, complejo Zacapu en donde fue el creador del departamento de Ingeniería Industrial dedicado a optimizar tiempos y movimientos en el complejo proceso de elaboración de fibra filamento de Rayón-Viscosa. Su paso por la industria incluyó compañías como Cyanamid de México, Novaflex, Flexipak, Novacel, HTV Plásticos, Multiservicios de Arte y Grabado y Consultores Vázquez y Velázquez. Sus actividades en la industria trascendieron más allá de los procesos químicos, incursionando en áreas como la fabricación y comercialización de empaque flexible, artes gráficas y consultoría. Su participación en estas empresas incluyó la dirección de proyectos importantes desde su conceptualización, ingeniería básica, ingeniería de detalle, construcción, verificación, pruebas de arranque, arranque y entrega a producción.
Docencia
El ingeniero Vázquez Guerra se incorporó al cuerpo docente de su alma mater como profesor de asignatura y a partir de 1976 asumió cátedras como maestro de tiempo completo, al mismo tiempo que siguió desarrollando sus actividades en la industria. Entre otras más impartió las materias de Procesos Químicos, Administración de Plantas Industriales, Gestión de Proyectos, Química Industrial, Historia de la Tecnología, Organización Industrial y Legislación Industrial. Algunas de estas cátedras también las impartió en el ITESO y en la Universidad Panamericana Campus Guadalajara, tanto en licenciatura como en maestría.
Obra
Tecnología de Procesos Químicos, 1980.
Mentes brillantes, corazones nobles, voluntades férreas, 1985.
Setenta y tantos años de evolución en Ingeniería Química, coordinador, 1990.
Cartilla gramatical para ingenieros, 1995.
Lascas y Riscos de la Historia de México, compilador, 2016
Carácter y personalidad.
Dueño de una notable cultura universal derivada de su inagotable afán de conocimiento; elegante, distinguido y carismático; lenguaje de ostensible perfección, voz pausada y persuasiva. En 1958 el ingeniero Vázquez Guerra casó con Beatriz Urbieta Castellanos, tuvieron seis hijos y a través de ellos muchos nietos. Fue siete veces padrino de generación desde 1977 hasta 2008, la nuestra la primera: la generación de Ingeniería Química 1972-1977 de la Universidad de Guadalajara.
Orgullosamente nuestro padrino.
Bibliografía
Gutiérrez, Salvador, 2008, Historia Particular de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Guadalajara. Imprimatur.
Enrique Madrid Gallardo
La entrevista con Enrique, Quique para los amigos, la tuvimos un día de octubre de 2026 por la tarde. Delante de un vaso con agua, Quique nos habló de sus orígenes en Ahualulco como primogénito y único varón de un agricultor que poseía vacas que había que ordeñar todos los días. La sociedad cambiaba merced al cine, la televisión, los periódicos y a la proliferación de las vías de comunicación; el hombre llegaba a la luna, la promesa y la amenaza de la energía nuclear tomaba lugar en las conversaciones. Afuera había un mundo diferente y prometedor. Por ello las formas de reproducción social hacían que los jóvenes tomaran distancia de la tradición de sus antecesores. Quique no veía al respetable, necesario y difícil oficio de ordeñador de vacas en el horizonte de su vida. Eran los años en los que estudiar una profesión se constituía como una promesa de movilidad social, garantía de remuneración económica mejor y la conquista de un espacio de respetabilidad. Para muchos en esa época, creciendo en el ámbito rural, estudiar la educación media superior en un seminario, era la única opción para seguir estudiando. Quique ingresó a un seminario en Tula, Hgo. La pregunta es: ¿Cómo fue que un devoto, casto, y dedicado seminarista estudiando en Tula, Hidalgo se convirtió en un Ingeniero Químico exitoso? Quique nos lo cuenta en esta entrevista grabada en video.